1.- Planeación del viaje
Antes de salir, verifica la ruta, el clima, el tráfico y el estado del vehículo. Esto reduce tiempos muertos, consumo de combustible y estrés.
2.- Conducción a velocidad constante
Acelerar y frenar bruscamente aumenta el consumo de combustible y el desgaste de frenos y motor. Usa el impulso natural del vehículo y anticipa tus movimientos.
3.- Mantenimiento preventivo del vehículo
Revisa periódicamente aceite, llantas, frenos, filtros y luces. Un vehículo bien cuidado consume menos y contamina menos.
4.- Presión correcta de las llantas
Conducir con baja presión aumenta el gasto de gasolina y el riesgo de reventones. Verifica semanalmente la presión según el manual del fabricante.
5.- Evita el ralentí prolongado
Dejar el motor encendido sin moverse durante largos periodos desperdicia combustible. Si vas a esperar más de un minuto, apaga el motor.
6.- Uso adecuado del aire acondicionado
El A/C puede aumentar el consumo de gasolina hasta un 10%. Úsalo moderadamente y ventila el auto antes de encenderlo en días calurosos.
8.- Carga solo lo necesario
El peso extra en el vehículo obliga al motor a trabajar más. Vacía la cajuela de objetos innecesarios para reducir el consumo y mejorar el rendimiento.
9.- Anticipación al entorno
Observar el tráfico y las señales con anticipación permite maniobras suaves y seguras, evitando frenadas bruscas y accidentes.
10.- Cambio de marchas eficiente (en vehículos estándar)
Realiza los cambios en el rango de revoluciones recomendado. Revolucionar de más o forzar el motor daña componentes y consume más.


